
FINES
CULTOS
| El Culto público a Dios con fin principal
El fin de la Cofradía – Esclavitud es facilitar a sus miembros vivir más plenamente su consagración a Dios por el Bautismo: mediante la devoción y el culto a Jesús Nazareno de Medinaceli y su Santísima Madre de la Trinidad.
Cultos internos

Los Cultos internos que celebra anualmente esta Cofradía son los siguientes:
La semana previa al primer viernes de marzo, se celebra Solemne Triduo en honor a Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, que culmina el Primer Viernes de Marzo con la festividad principal, en cuyo día se realiza un besapiés dónde todos los hermanos y fieles acuden de todo el país para acercarse al Señor.
En el segundo Domingo de Cuaresma, la Cofradía celebra la Fiesta Mayor o Función Principal de Instituto. En la cual, al término de la Solemne Misa se realiza la bendición de Escapularios o Medallas de nuevos hermanos.
En la semana siguiente al Domingo de Pentecostés, se celebra Solemne Triduo en honor a María Santísima de Trinidad, que culmina el domingo con la festividad principal de la Santísima Trinidad.
El día 22 de Julio, festividad de Santa María Magdalena, celebra esta Cofradía Santa Misa en honor a la Apóstol de los Apóstoles.
El último domingo del año litúrgico, alrededor del mes de noviembre, esta Cofradía celebra Solemne Triduo o Novenario, en honor a Ntro. Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, por la festividad de Cristo Rey, que culmina con la Solemne Misa del domingo.
El día 27 de Diciembre, festividad de San Juan Evangelista, celebra esta Cofradía Santa Misa en honor del Discípulo Amado, patrón de los jóvenes.
Cultos externos

La Estación de Penitencia es el principal culto externo de la Cofradía y tiene lugar en la tarde – noche del Jueves Santo. Los hermanos la realizan acompañados de dos Pasos: el primero, el de Ntro. Señor, representa el momento en el que Poncio Pilatos presenta ante el pueblo de Jerusalén al Cautivo llamado Cristo; en el segundo, procesiona bajo palio Nuestra Señora de la Santísima Trinidad, acompañada de Santa María Magdalena y San Juan Evangelista, representando la Conversación Sacra, el acompañamiento de estos dos discípulos a la madre de Ntro. Señor en el camino de su Pasión.
En este acto, y en comunión con nuestros hermanos, meditamos sobre los Misterios de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, participando, con espíritu de oración y conversión, de la situación penitencial de la comunidad cristiana. Dentro de su dimensión evangelizadora, los hermanos transmitimos testimonio de Fe con nuestro comportamiento, viviendo este acto en unión íntima con Dios y con el mejor espíritu de recogimiento y devoción. Los signos externos y la expresión plástica del mensaje evangélico de la Pasión forman parte indeleble del mensaje a través del cual exhortamos públicamente a la reconciliación que el pueblo debe ofrecer al Señor.
2024
